Toxina Botulínica

La toxina botulínica se utiliza para suavizar las arrugas de expresión causadas por la contracción de los músculos mímicos del rostro, como las arrugas del entrecejo (entre las cejas), las arrugas de la frente y las patas de gallo.

Puntos de tratamiento con toxina botulínica en frente, entrecejo y patas de gallo

La toxina botulínica es un medicamento que requiere receta médica, autorizado en Italia también para el tratamiento estético de las arrugas del tercio superior del rostro. Debe ser prescrita e inyectada por un médico: la elección del producto y de la dosis corresponde al médico, en función de la valoración de cada paciente.

Produce un bloqueo temporal de la contracción solo de los músculos en los que se inyecta, reduciendo así las arrugas ligadas a la expresión facial.

La expresión del rostro se mantiene: se suavizan las arrugas que acompañan a la sonrisa (patas de gallo), el gesto de enfado o preocupación (arrugas del entrecejo) o la expresión de «sorpresa» (arrugas de la frente), para una mirada más descansada, relajada y fresca.

El efecto dura de media unos 4 meses, con variaciones de una persona a otra; por eso el tratamiento suele repetirse 2 o 3 veces al año. Cuando lo realiza un médico con experiencia, los riesgos y las complicaciones son poco frecuentes y temporales.

Los principales problemas se deben a productos de origen dudoso y a tratamientos realizados por personal no médico.

Asociada a los rellenos de las mejillas y de la zona alrededor de la boca, la toxina botulínica permite tratar todo el rostro de forma armónica.

La toxina botulínica se utiliza con fines terapéuticos en neurología y oftalmología. Los oftalmólogos fueron de los primeros en utilizarla, para tratar enfermedades como el blefaroespasmo y el estrabismo.

En medicina estética se inyecta muy diluida y a dosis bajas: unas pocas microinyecciones reducen, en pocos días, la contracción de los músculos mímicos de la mirada y, por tanto, las arrugas alrededor de los ojos.

Las arrugas que mejor responden son las del entrecejo, las de la frente y las patas de gallo.

El tratamiento se realiza en consulta y el paciente puede volver al trabajo justo después, por lo general sin marcas visibles.

Para rejuvenecer la mirada, la toxina botulínica es una técnica eficaz y también un apoyo a la cirugía, porque ayuda a mantener los resultados durante más tiempo.

 


La primera mirada dice mucho…

La mirada es lo primero que notamos en una persona, en persona o a través de una pantalla. Una mirada fresca transmite energía y vitalidad, tanto en hombres como en mujeres.

El rostro, y en particular la mirada, tiene un peso en la vida personal y profesional. Se puede envejecer bien a cualquier edad, y cuidar la estética de la mirada puede mejorar cómo nos sentimos y cómo nos presentamos ante los demás.

La medicina estética tiene un papel importante porque ofrece tratamientos con tiempos de recuperación mínimos y riesgos contenidos.

Antes del tratamiento con toxina botulínica

El plan de tratamiento se valora y se personaliza para cada paciente, según sus características y sus peticiones. En primer lugar se establece si el paciente es un buen candidato para la toxina botulínica; se examinan los músculos mímicos implicados en la contracción y se define con el paciente el plan de tratamiento.

Observo al paciente en reposo (con el rostro quieto) y en movimiento (con la expresión activa) para valorar gestos, asimetrías y formación de arrugas. Después tomo algunas medidas y marco los puntos donde voy a colocar el producto. Por lo general se realizan 12-15 microinyecciones en las zonas seleccionadas. El paciente puede maquillarse enseguida y retomar su actividad social o profesional al salir de la consulta.

El tratamiento con toxina botulínica

No hace falta anestesia, porque el tratamiento se tolera bien: solo se anestesia la piel con una crema específica o con frío. El tratamiento consiste en unas pocas inyecciones minúsculas, de una fracción de segundo cada una, realizadas con agujas muy finas en el músculo que se quiere tratar. Todo el tratamiento dura unos 10 minutos y el paciente puede volver a sus actividades de inmediato, por lo general sin marcas visibles.

Después del tratamiento con toxina botulínica

Los efectos empiezan a notarse a las 48-72 horas y alcanzan su máximo en unas dos semanas, cuando normalmente se vuelve a ver al paciente para una revisión. El efecto dura de media unos 4 meses y el tratamiento puede repetirse 2-3 veces al año.

¿Se notará que me he hecho algo? ¿Tendré un aspecto artificial? ¿Mantendré mi expresividad?
Un tratamiento bien realizado debe ser natural y la mano del médico, invisible. El resultado es una mirada fresca, relajada y descansada, pero normal.

La expresión se mantiene: entre mis pacientes hay también personas que trabajan con la expresividad del rostro, como actores de teatro y cantantes de ópera.

Microtoxina botulínica

Hoy ya no es necesario elegir entre un aspecto natural con arrugas cada vez más visibles y un rostro «congelado» e inmóvil. La microtoxina botulínica es una técnica de preparación e inyección de la toxina botulínica que utiliza microdosis muy diluidas, inyectadas de forma superficial donde los músculos mímicos se insertan en la piel.

El objetivo no es bloquear la función del músculo, sino reducir las arrugas que se forman en la piel. La técnica puede utilizarse también en la parte inferior del rostro, para las arrugas alrededor de los labios, el mentón y el cuello.

La toxina botulínica sigue siendo uno de los tratamientos médicos más eficaces para la zona de los ojos y, con esta técnica, puede extenderse a otras zonas del rostro. El resultado depende en gran medida de la experiencia del médico: por eso es importante acudir a un especialista.

Riesgos de la toxina botulínica: es un veneno, ¿puede hacerme daño?

La toxina botulínica es un medicamento obtenido a partir de una toxina bacteriana, igual que algunos antibióticos se obtienen de los hongos. Se utiliza en medicina desde hace más de 30 años y, a dosis estéticas, los efectos secundarios son poco frecuentes y por lo general temporales: el más conocido es una caída transitoria del párpado superior (ptosis), que se resuelve en unas semanas.

La precaución principal es que el tratamiento lo realice un médico con formación específica en estética, preferiblemente experto en la zona periocular, en una consulta médica y con productos de origen garantizado.

En Italia, la inyección de toxina botulínica es un acto médico: desconfíe de los tratamientos realizados por personal no médico o fuera de un centro sanitario. Las complicaciones se deben sobre todo a productos de calidad dudosa y a la falta de experiencia de quien los administra.

Preguntas frecuentes sobre la toxina botulínica

¿Cuándo hace efecto la toxina botulínica?

Los primeros efectos se ven a las 48-72 horas y el resultado completo se alcanza en unas dos semanas.

¿Cuánto dura el efecto?

De media unos 4 meses, con diferencias de una persona a otra. Para mantener el resultado, el tratamiento suele repetirse 2-3 veces al año.

¿El resultado será natural?

Un tratamiento bien realizado suaviza las arrugas sin bloquear la expresión: el rostro se ve descansado, no «congelado». El resultado depende de la valoración inicial y de la experiencia del médico.

¿Cuáles son los efectos secundarios?

Son poco frecuentes y temporales: un ligero enrojecimiento en los puntos de inyección y, en raras ocasiones, una caída transitoria del párpado que se resuelve en unas semanas.

¿Quién puede realizar el tratamiento?

Solo un médico, en una consulta médica. Conocer la anatomía de la zona de los ojos es importante para un resultado natural y seguro.

La toxina botulínica puede asociarse a otros tratamientos no quirúrgicos de la mirada, como los rellenos con ácido hialurónico y el G-Point Lift, o a la cirugía, como el lifting endoscópico de frente y cejas. Para una valoración personalizada, consulte nuestras consultas en Génova y Milán.

Véase también:
Advances in the use of botulinum neurotoxins in facial esthetics. J Cosmet Dermatol. 2012 Mar;11(1):42-50. doi: 10.1111/j.1473-2165.2011.00593.x.

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